sábado, 26 de mayo de 2012

Capítulo 1.2

                               Levanté una tapa de madera oculta bajo una alpaca de heno, aparté unas cuantas de paja, y me dirigí hacia una repisa, al fondo del garaje en el que había un par de macetas, cogí una con gardenias, y levantando la planta por la parte baja del tallo, dejé al aire un juego de llaves que había en el fondo del recipiente de barro, las cogí y levanté la manta de uno de los 5 coches que allí había, si no recuerdo mal eran un Mini trucado con un motor V6 que montamos entre los dos, un Escarabajo del 62' convertido a Baja Racer (idea de Ginnie, antes de que saliese a producción uno así), un Alfa romeo sprint del 65´, una ranchera Ford penúltimo modelo, y el mío,... siempre me lo había guardado y mantenido con los demás, pero solo había estado fuera de ese garaje en dos ocasiones, cuando llegó, y cuando lo sacamos para probarlo una vez preparado. Era un Jaguar E-type (allí se conocía como XK-E) y lo habíamos convertido en una especie de coupé deportivo, soldándole un techo que fabricamos específicamente. Le preparamos el motor, y le cambiamos la suspensión y las llantas. 
                  Me senté, levanté todos los interruptores, después abrí una caja que guardaba una pistola en la guantera, y después encendí el motor, las luces,...
 ...Establo, camino, sheriff saliendo de la casa hacia una ranchera, valla, hierba, y por fin un camino asfaltado,...
Tercera, Cuarta, el cuentarevoluciones subía y bajaba, tenía 6 marchas (una locura en aquellos tiempos) 
Durante un instante aparecieron en el retrovisor central unas luces de policía, que se perdieron después,...
Pasé por el medio y medio del pueblo,... y solo una patrulla aparcada me vió, pero no le dió tiempo a nada mas que a avisar por radio de que acaban de ver a un vehículo gris a unas 150 millas por hora por la Main street...

Capítulo 1.0

                 Dos ojos negros enormes y detrás el resto de la escopeta, la entrada de al casa, la puerta abierta,... 
Después de 4 estáticos segundos, los ojos azules, de mi amiga, mostraron sin desazón un sonreír que mi cuerpo echaba de menos,... rápidamente me abrazó, con el brazo que sostenía la escopeta, y con el resto del cuerpo.


...Nos tomamos unos sándwiches que insistió en preparar en su sartén negra y vieja, (según ella,  haciendo las frituras ahí, están muuuuucho mas sustanciosas) mientras yo le contaba todo el follón en el que me había metido yo solito. A los 10 minutos de acabar,... escuchamos un coche que llegaba,.. y ella (con un tacto automovilístico igual de desarrollado que el mio) saltó de repente: 
 -Corre, es el sheriff Ronson. (reconoció su ranchera por el sonido) y me dijo que me escondiese en un pequeño habitáculo que había en el último piso de la casa, bajo cubierta, por el que se podía bajar por toda ella y salir por varios lugares, desde por un hueco en los cimientos, detrás de la casa, hasta por la cuadra.


                 Mientras yo esperaba arriba, con un walkietalkie de Ginnie y ella le indicaba muy inteligentemente a Gerry Ronson que no sabia nada de mi desde hacía años, cometí el perjudicial error de tirar un tablón podre que quedaba a la altura del segundo piso, Gerry (cojonudamente listo) entró disparado en la casa mirando con cara de enfurruñamiento a Gin, subiendo las escaleras de dos y tres en tres. Pero yo ya había tirado hacia la salida del garaje gracias al "walkieaviso" de mi amiga.

domingo, 11 de marzo de 2012

Capítulo 0.9

                   Mi amiga Ginnie, una muy muy muy buena amiga,.. de esas con las que se tienen roces perversos como cuando se es pareja pero que no va a mas...
Harían unos 3 años que no sabía nada de ella. En el fondo sabía que me encontrase como me encontrase, se iba a alegrar mucho,.. pero no se por qué, tenia unos nervios extraños como si cuando me viese no fuese a reaccionar amigablemente... tenia bastantes, ... tenía muchos nervios... pero corriendo por un pueblo como ese, escabulléndose de las patrullas nocturnas (que debían de ser unas cuatro) ese tipo de nervios no importaban.
Ginnie vivía en las afueras, así que tendría que caminar, y no estaba para ello, y no podía hacer autoestop, porque que me identifiquen en mas lugares sería problemático.  Pero gracias a dios, el desguace Johny's ugly machines no estaba vallado por detrás, así que me colé, ya de paso,.. y busqué una bici, la que encontré estaba un poco oxidada, al principio un poco dura de mover, pero sin chirriar ni nada, fue rodando cada vez mas alegremente, y así llegue en 5 minutos a la casa de mi amiga.
                   Apoyé la bici azul cielo-cromada-marrón óxido en la valla blanca de de su finca, era de noche, una noche clara, la foto era bonita, todo negro, a contraluz, tan solo el cielo azul, y la amarilla luz que afloraba por las ventanas de la típica casa del rural americano... 
                  .... troc toc toc-toc .... 

viernes, 27 de enero de 2012

Capítulo 0.8


Me encontraba ahora hablando con Jim al lado de la cama en la que habían ubicado a Bob hacía media hora, cuando un guarda de tráfico entró en la habitación con la previsible intención de preguntarnos acerca de una supuesta carrera ilegal...
Clash!! pasos acelerados, doblar esquinas entre fríos pasillos de un hospital hacia una salida, gente que se aparta en el último momento, y gente que cae al suelo ... consigo llegar a una salida trasera, y aun oigo los gritos del guarda, que corría y soltaba barrabasadas tras de mi.

Abro una puerta de emergencia, tropiezo con dos cubos de basura de metal, me dirijo a la entrada en la que había frenado mi coche... pero el mustang ya no estaba allí...
Me compro un coche nuevo y a los 6 días me lo lleva la grúa. No me lo podía creer.
Así que me metí en un callejón, con la respiración más relajada, y muy alerta, ya que ya no era solo unn guerda el que me buscaba... pero debido al tamaño del pueblo supuse que no serían mas de 4, ... lo malo era que el de la grúa se habría enterado de quién era el coche, y no podría pasarme a recogerlo por la cara...

Caminando entre callejones sentía haber dejado a los hermanos de repente y sin más, y entonces, cuando me acerqué a una calle mas amplia, vi pasar un llamativo coche amarillo, que asaltó sorpresivamente mi memoria...

martes, 20 de diciembre de 2011

Capítulo 0.7

                Resbalé tres veces. dos corriendo hacia el coche accidentado y una volviendo con uno de los chavales cojeando y apoyado en mi hombro derecho. y se sentó en el asiento delantero, en el de atrás acababa de dejar al compañero. El de delante, me gritaba que saliese de allí a toda velocidad, ya que su coche había empezado a arder y tenía un equipo de óxido nitroso*. Dí otro trompo y aceleré hacia la ciudad, corriendo aún mas que antes.
  Por el camino, mientras yo conducía exaltado, Jim (el de delante, me contaba que eran hermanos, y que temía que Bob se hubiese roto la cabeza irremediablemente...


Detuve, apagué el motor, y puse el freno de mano al mismo tiempo que aparqué en batería, Todo en medio segundo. Al momento, Jim estaba intentando sacar, puerta abierta y asiento levantado, a su hermano del asiento trasero, y allí iba yo para ayudarle, al igual que un par de gendarmes que estaban delante de la puerta del hospital (si, si, la puerta,.. no iba yo a darme vueltas al hospital para intentar encontrar la de Urgencias) Pensaba esto, al mismo tiempo que me preocupaba por donde dejaba el coche, al mismo tiempo que pensaba que puñetera excusa íbamos a dar al guarda que toma parte de los accidentes...  

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Capítulo 0.6

                 Tierra propulsada hacia atrás, que pega contra la parte baja del chasis, y polvo que se levanta por la leve brisa, alejándose de un mustang azul que derrapa por el arcen, entrando en el carril derecho y haciendo chirriar las ruedas con el asfalto,... se exprime la primera velocidad, y las ruedas vuelven a chirriar al cambiar a segunda.
Suena Water de The Who, y el sol ya está mas arriba, ventanillas bajadas, y hacía ya rato, que había tirado la chupa de pana en el asiento del copiloto..
Iba hacia Silver City, y el paisaje desértico iba dejando paso a un mundo verde, que se empinaría de camino a las montañas del norte de la ciudad.
En un momento de relax, un coche negro, de cuatro puertas, me adelantó. Tenía suspensión hidráulica y ruedas de carreras, y lo llevaban dos chavales poco mas jóvenes que yo, bastante juerguistas me invitaron a probar la potencia de nuestros coches, así que a unas cinco millas de la llana ciudad en expansión comenzamos sobre la marcha de unos 60 kilómetros por hora una carrera a toda velocidad.
Los chicos, a los que mas tarde invité a unas copas en un bar, tenían bastante pericia al volante, pero yo era yo, por muy pretencioso que sonase, la verdad era que con un volante de madera y acero pulido en mis manos, era difícil encontrar a alguien que pilotase mejor...
Quedaban una milla y media para el primer semáforo de entrada a la ciudad, que había que cruzar, estuviese en verde o no. 
adelanté un camión-grúa por la derecha, pisando el arcén y salpicando grava otra vez, luego me crucé al arcén izquierdo por delante del camión y en las narices de una pick-up; ellos me pisaban los talones, también por la derecha de la grúa, pero por el otro lado de la pick-up, me sacaban ventaja ahí, pero me hacía derogar, si sacabas demasiada ventaja, estas cosas eran aburridas, ... además, no habia nada mas divertido que las curvas,... me recordaban a mi tierra natal,...  Iba con mis guantes marrones de conducir, de cuero perforado, mis nudillos brillaban al sol al igual que parte del salpicadero y del capó del coche,.. tenía dos pequeñas entradas de aire en él. Eso me encantaba, que se vea el capó de los coches cuando los conduces,... levanté repentinamente la mirada para prestar atención a que mis contrincantes se estaban saliendo de la carretera.
¿¡Que pasaba?! de repente su coche pisó una roca que hizo quebrar uno de sus amortiguadores trucados, y de repente el coche empezó a dar vueltas de campana, tres o cuatro, y quedaba atrás mientras yo reducía marchas como un loco, tercera, segunda, embrague, giro de volante, freno, acelerador, levanto el pié del embrague, y mi coche termina de hacer un 180º en medio y medio de la carretera,... Gracias a dios, por aquellos años no había tantas patrullas por las carreteras,... ... y por desgracia también pocas ambulancias,...
Frené bruscamente a la altura del accidente (su coche había quedado apartado unos 7 metros de la calzada)
y salí de mi coche dejando la puerta abierta y el motor en marcha....

jueves, 3 de noviembre de 2011

Capítulo 0.5

  Me desperté tirado al lado de la roca, había tenido un sueño raro, como todos los que siempre tenía, siempre eran como una película de acción, siempre me disparaba alguien o escapaban de mi, siempre conducía algún tipo de coche, y siempre se trastocaban las leyes de la física y del espacio. Me levanté y hacía una brisilla un tanto rara, hacía sol, pero no se pasaban los 26º así que se estaba a gusto. Me acercaba al coche, cuando empiezo a oir un extraño sonido, un ceceo, un roce, una serpiente,.. que daba vueltas en torno a la rueda pinchada y a la de repuesto.. no me lo pensé dos veces, me acerqué a coger la llave en cruz de los tornillos, y rápidamente aplaste con un borne el pescuezo del peligroso animal. Tuve suerte de que no se me lanzase. 
Guardé el cadáver de la serpiente en una bolsa de lienzo que tenía entre el maletero y el asiento de atrás, y cuando quise ponerme a cambiar la rueda, me dí cuenta de que al final, no había recogido la dichosa piedra.
Al tajo con ello.

lunes, 17 de octubre de 2011

Capítulo 0.4

   Se oye el ruido sordo de una pesada cruz de metal caer al suelo, la llave para los tornillos de la llanta. saco el gato y la rueda la apoyo sobre la que se a estropeado para no rozar la pintura nueva por el polvillo que se habia depositado en el viaje.
Cierro el maletero y me voy a dar un paseo, un poco para despejar y otro poco para buscar un par de piedrecitas para calzar el coche al levantarlo con el gato.
   Todo está en calma, no se oyen ruidos de gente ni de movimiento ni de nada, absolutamente todo en calma, una leve brisa, y el grito lejano del animal que casi atropello, que seguía corriendo y se juntaba con otro de su especie ...
   Estaba bastante cansado derrotado, y andaba con lentitud y piernas pesadas, el susto y el cansancio de conducir todo el día me acababa de dejar para el arrastre y sin ganas de nada. A mi lado, me encontré con una roca pequeña con piedras alrededor,.. ya estaba solucionado. Sólo que al agacharme a recoger esos cantos me dio tal vagancia levantarme que me apoyé en la roca, ... y asi me quedé,.. me apetecía una cama. Me apetecía tirarme en aquel suelo, fresco, con una manta, observando las estrellas. Era el cielo con el azul oscuro mas vivo que nunca había visto. Plagado de estrellas. Era como una cara con pecas; animado, era un cielo vivo. se veía una sombra, una nube, avanzar con total lentitud de oeste a este. 
    Y sentado en la roca me quedé, con pose del Pensador de Rodin, y me adromecí.


    ...

martes, 4 de octubre de 2011

Capítulo 0.3


Mirada fija en la zona en la que la carretera se encuentra con las montañas del fondo, que limitan el cielo estrellado de la noche de primavera...
Da gusto conducir de noche con las ventanillas abiertas, a pesar de que el consumo de combustible era mayor; debía de ser la única persona que se preocupase por esas cuestiones, dado mi origen.
sonaba una canción en algo que no cuadraba allí, un casette conectado a un futurista aparato electrónico... que permitía escuchar cientos de canciones... sonaba una dulce voz femenina, muy melancólica y lenta, ... De repente, volantazo a la derecha , algo se cruzó en mi camino, .. era un coyote, a camara lenta, podía ver como mis manos se cruzaban y avanzaban hacia la derecha, rotando aquel precioso volante de madera y aluminio cromado, ...
el coche se escoraba hacia la izquierda, y giraba a la derecha, penetrando en el arcén, continuando al estridente frenazo, se escuchaba la grava, se oía como atropellaba las zarzas, y un chillido del animal,.. pero de protección,. ya que seguía corriendo.
Apague el coche, y suspiré, y me recosté en el asiento,. incliné la cabeza hacia atrás y me quede escudriñando la lona del techo del coche...
Levante la palanca que accionaba la cerradura del coche, abriéndose lentamente la puerta. Y para mi sorpresa, cabreo y fastidio, el neumático trasero izquierdo había reventado, para colmo se había doblado el aro de la llanta ...
Una rueda nuevecita.

Capítulo 0.2





Se escucha como reduzco a segunda al mismo tiempo que el sonido de la gravilla y arena bajo los neumáticos y golpeando el chasis aparece al meterme en la estación de servicio,.. .aquello estaba desolado,. solo había unas luces de fluorescente que iluminaban sin fuerza los surtidores de gasolina, uno rojo y otro azul... y el techo de la estación- taller- almacén de sabe dios que cosas de motos estaba rodeado por dos líneas de neón, también de colores rojo y azul.
Me acerque por la derecha de los surtidores, ya que ahí cubría el techo. 
Un hombre viejo se levantaba de una silla arrimada por dentro a una de las ventanas, cuando un chaval de unos 17 - 18 años llegó del fondo de la tienda diciendo: 
-no te levantes abuelo ya voy yo.
Yo pensé que pasaría si en vez de ser yo fuese una mala persona sin sentido ninguno o alguien con tendencia al robo.
Y el chaval salió a la arena...

Capítulo 0.1




POOOOOOOOOOOOOOOOOOHHHHHH .. 
Pasó un trailer en el otro sentido. De noche, mis luces se pegaban al asfalto, y se deslizaban; la luna, pese a quedar todo atrás, postes de la luz, zarzas, matorrales, me perseguía, era como si viajase en el asiento del copiloto, y mirase para mi como una mujer embobada con mi cara, o como si fuese a hacer algo impredecible en cualquier momento. 
Pero no podía ser, porque mi asiento del copiloto lo ocupaban un fular verde, que me regalara mi madre muchos años atrás, antes de morir; y la cámara de fotos Pentax, que heredara de mi padre; con aquel armatoste podría matar a alguien, era como un ladrillo, pero sacaba unas fotos increíbles.
Al fondo se veían unas luces, y eran del mismo color que el diodo de mi salpicadero: rojo, ... rojo se-está-acabando-la-gasolina. 
Me cruzo con otro vehículo, una furgoneta, parecía de unos hippies, y llevaba puesta una bandera anunciando algo de tres días de rock cerca de Nueva York, muy lejos para mi, quien sabe.....
Levanto la palanquita de la izquierda de mi volante, y una tenue bombilla incandescente se enciende y se apaga, indicando que abandonaré la carretera por el carril derecho.

Capítulo 0.0




     Un tercio de cien en versión no decimal, un suelo asfaltado de una manera burda y poco sutil, ahora raya, ahora nada, ahora raya, ahora nada, .... ahora dos rayas,. . ,. nunca se juntan, .pero en ocasiones las tapa algún parche de pichi,. negro,. grietas, .estallados negros fruto de la dilatación y contracción al igual que las olas,.
las en el asfalto, notas como la aceleración de la gravedad varia, ahora subes, bajas, sub/ subes, baj/ subes, bajas,subes, bajas,. .metes marcha, y adelantas un pulido tráiler cisterna, en el que veías toda la carretera, ., por donde has pasado, una carretera tan larga que no sabes cuando la empezaste, ...
ventanillas bajadas, pero no se oye nada, .no voy lo suficientemente rápido, con tranquilidad, aún quedan 300 millas para la frontera de Utah y pienso tomármelo en plan relax, 
se oye como la radio se traga un casette y, acompañado del típico "ssssssss" de fondo, empiezan a tocar Ten Years after, ... 
.. clásicas ray-ban de pasta, y un sol del copon, .. .deposito en 3/4 y ninguna intencion de parar a autoestopistas.... larga carretera, .. .tira millas de Nuevo Méjico, pronto Arizona, ...

The Travellin' Band

Iré escribiendo una pequeña historia en base a cortos capítulos que por su redacción y comienzo, recuerdan a un sueño, pero están todos perfectamente conectados.